De la idea a la entrega, en un mismo sitio
Un proyecto empieza con un nombre. La clave que precede al número de cada tarea (PJKT-12, por ejemplo) se genera sola si la dejas en blanco, y si el trabajo se factura a alguien eliges el cliente en el mismo asistente. El tablero nace con sus columnas, y esas columnas se configuran por proyecto, según cómo trabaje cada equipo.
A partir de ahí, cada cosa por hacer es una tarea con responsable, prioridad y fechas. Se anota, se mueve arrastrándola y se lee igual de bien en el tablero que en la lista, porque son las mismas tareas vistas de dos maneras. Con fecha de inicio y de vencimiento, la tarea aparece además en el roadmap.
Un tablero pensado para que nadie pregunte «¿cómo va?»
El estado de cada cosa se ve sin preguntarle a nadie. Cada columna puede llevar un tope de trabajo en curso, y su medidor avisa antes de que te pases. Si te equivocas al mover una tarjeta, el aviso trae «Deshacer»; y si no usas ratón, Espacio coge la tarjeta, las flechas eligen la columna y Espacio confirma.
Cuando una tarea necesita más contexto, lo lleva dentro: subtareas para descomponer el trabajo, ficheros adjuntos, dependencias (bloquea, bloqueada por, relacionada con) y las horas que se le dedican. Desde la ficha, «Imputar horas» abre el registro de tiempo y una barra compara lo reportado con lo estimado, si la tarea traía estimación.
Cuando hay código de por medio
Los equipos que desarrollan no quieren apuntar dos veces lo mismo. Con GitHub conectado en el proyecto, basta con escribir la clave de la tarea en el commit, en el título del PR o en el nombre de la rama para que queden enlazados a ella. El estado del PR de cada tarea (abierto, en revisión, aprobado o mezclado) se calcula a partir de sus PR, de modo que quien mira el tablero ve en qué punto del camino al código está cada cosa.
Cada persona, su trabajo; el equipo, su conjunto
Mi trabajo reúne lo asignado a cada persona en una lista que se acota con «Esta semana» o «Vencidas» y se filtra por proyecto, prioridad o estado. Para ver el conjunto, el resumen de proyectos enseña las cifras de la organización y una tabla ordenable con el anillo de avance de cada proyecto, con sus subproyectos contados dentro.
Si el proyecto lo mira alguien de fuera —un cliente, un colaborador—, se comparte el proyecto, no la cuenta: hace falta un vínculo aceptado entre las dos organizaciones y un permiso a elegir entre solo lectura, lectura y comentarios, o acceso completo.
Qué es gratis y qué es de la edición Team
Los proyectos y las tareas son ilimitados y gratis, con su tablero, Mi trabajo y el registro de tiempo (temporizador u horas a mano). La edición Free llega hasta tres personas. Team cuesta 7,95 € por persona y mes, quita ese tope y abre el roadmap, el Gantt, el planner semanal y las aprobaciones y horas facturables de Tiempo. Pro, a 14,95 € por persona y mes, añade lo necesario para llevar el negocio: Finanzas, CRM, Contratos, Portal de cliente y Soporte.
Los sprints y su gráfica de burndown pertenecen al Planificador, una extensión de Proyectos de la edición Team; no forman parte del tramo gratuito.